Se acercan las vacaciones deverano y la búsqueda de posibles destinos se intensifica. Cada vez más frecuentemente, los viajeros españoles se atreven a dejarde lado la vieja Europa y se lanzan a conocer lugares exóticos de Asia,Oceanía, África o América. Son viajes soñados a los que vas con toda la ilusióndel mundo, pero un primer escollo suele hacer mella en la moral del viajero: el largo vuelo para llegar al lugar.
Un vuelo de larga distancia puede convertirse enalgo realmente tedioso y por ellohay que afrontarlo con una actitud positiva y, sobre todo, bien preparado.Llevar algo para entretenerte (no siempre se puede confiar en el sistema deentretenimiento a bordo), ir bien descansado y no beber alcohol son algunos delos consejos básicos. Sin embargo, hay otro factor fundamental, parasobrellevar adecuadamente un vuelo de larga distancia, que muchos viajerossuelen pasar por alto: llevar ropaadecuada.
Si vas a pasar 8, 10 o 16 horas seguidas en lacabina de un avión, la ropa que elijas para el viaje tendrá una granimportancia. Por eso, en Skyscanner te dejamos unos consejos paraayudarte a elegir las prendas más adecuadas para afrontar un vuelo de largadistancia:
1. No lleves ropa ajustada
Vas a estar encerrado en lacabina de un avión durante más horas de las que te gustaría, así que sentirteguapo con tus nuevos pantalones vaqueros de pitillo no es una razón válida paraponértelos durante el viaje.
Las prendas ajustadas no solo son incómodas paravestirlas en un vuelo de larga duración, sino que además pueden llegar a serpeligrosas para tu integridad física.La presión de la altitud hace que el sistema circulatorio tenga más problemaspara conseguir que la sangre fluya por tu cuerpo adecuadamente. Si, además, turopa ejerce una mayor presión en puntos básicos de tus extremidades, lasposibilidades de crear trombos pueden aumentar.
Por ello, lo mejor es que lleves prendas holgadas, ligeras, suaves y transpirables.Camisetas y jerséis una talla superior a la que sueles llevar, pantalonesanchos, calcetines suaves que no dejen marca… En definitiva, lo más cómodo posible.
2. Protégete del frío
Prácticamente todas lasaerolíneas, independientemente de si el vuelo de larga distancia tiene lugar dedía o de noche, dan una manta a suspasajeros para que se protejan del frío en cabina. Sin embargo, esto no suele ser suficiente por dosrazones básicas (y más comunes de lo que nos gustaría): las mantas suelenabrigar poco y la temperatura en cabina es tan baja que podría confirmar almítico Jon Nieve, de ‘Juego de Tronos’, aquello de ‘Winter is coming…’.
Por estas razones, cuando tesubas a un avión para realizar un vuelo de larga distancia, debes llevar unjerséi, sudadera o chaqueta contigo. Además, cúbrete los pies, cabeza y garganta con alguna prenda, ya sea unoscalcetines gordos (pero nunca ajustados), una capucha o gorro, y una bufanda opañuelo, respectivamente.
3. El antifaz no es solo para superhéroes…
Hay tres tipos de pasajeros a la hora de afrontarun vuelo de larga distancia.Por un lado, está el que no quiere (opuede) dormir y aprovecha para ver todos los estrenos de cine posibles yjugar unas partidas al solitario. No es mala solución, pues hay casos en losque el vuelo se les acaba haciendo corto.
Por otro lado, están los queni siquiera encienden la pantalla de entretenimiento a bordo y adoptan una posición fetal con la esperanzade caer dormidos antes de despegar y despertar nada más aterrizar. Es una maniobracomplicada, pero algunos elegidos tienen la fortuna de ejecutarla a laperfección.
Por último, una gran mayoríase encuentra entre algún punto entre los dos extremos anteriores.
Si eres uno de los del segundo o tercer grupo,sería aconsejable que llevaras un antifaz contigo. Durante un vuelo diurno será prácticamenteesencial, pero en los nocturnos también te puede hacer falta, pues las luces decabina se encienden en numerosas ocasiones y complica el intento de conciliarel sueño.
4. …Y tampoco las capas
Llevar distintas capas deropa es una buena idea para encarar un vuelo de larga duración.
La temperatura de la cabina del avión suelevariar bastante durante el vuelo,pudiendo hacerte sentir tanto frío (lo más habitual) como calor con eltranscurso de las horas. Si llevas varias prendas puestas, podrás ir jugandocon ellas según te sientas.
Si tienes dudas, en estos casos siempre conviene pasarseantes que quedarse corto. Además, siempre podrás dejar la ropa que te sobreen la bolsa o maleta de mano que lleves en el compartimento de equipaje situadosobre tu cabeza o, mejor aún, usarla como almohada.
5. Almohadas y tapones, los complementos perfectos
Los complementos que mástriunfan en un vuelo de larga distancia no son los pendientes, collares, relojeso bolso.
Los pasajeros más envidiadosde la cabina suelen ser aquellos que han recordado traer una cómoda almohada deviaje (las de los aviones suelen tener una calidad pareja a la de las mantas) yunos tapones.
La almohada te ayudará a dormir con mayorfacilidad o, simplemente, a reposar la cabeza en una postura más cómoda.
En cuanto a los tapones,aunque no pretendas dormir, hay momentosen los que el ruido de la cabina es realmente molesto. El carrito de lasbebidas y comidas, los llantos de los niños, la conversación interminable detus vecinos de asiento, o aún peor: el ruido perenne (y más vale que sea así)de los motores del avión. Para evitar todo esto, unos tapones serán tus mejoresaliados.
6. Ponte unos calcetines o medias de compresión
El problema de lacirculación de la sangre en un avión no es ninguna broma. Por ello, llevar unoscalcetines, o medias, de compresión es aconsejable para casi todos lospasajeros que vayan a embarcar en un vuelo de larga distancia, siendo aún más recomendable para aquellosque tengan problemas linfáticos o circulatorios.
Esta prenda, junto con larealización de algunos ejercicios básicos en el asiento y paseos periódicos porla cabina, harán que se reduzca a la mínima expresión la probabilidad decreación de trombos en tu organismo.
Esos calcetines te servirán, también, paraprotegerte de los gérmenes al quitarte las zapatillas en la cabina.
7. Calzado cómodo y fácil de poner y quitar
El calzado que lleves en unvuelo de larga distancia ha de ser cómodo y fácil de quitar. Debido a la presión existente en la cabina,tus piernas – incluyendo los pies – tienden a hincharse durante el vuelo yello hará que te sientas incómodo llevando puestos los zapatos o zapatillas.Esa es la razón por la que muchos viajeros pasan casi todo el vuelo descalzos.Sin embargo, en algún momento tendrás que pasear por la cabina o ir al baño,necesitando calzarte.
El calzado escogido ha de ser de tejido blando ysin tacón.
8. Los bolsillos son tus amigos
En un vuelo de largadistancia, aunque tendrás la posibilidad de llevar casi todo lo que necesitesen el bolso de mano que colocarás en el compartimento de equipaje situado sobretu cabeza, siempre hay cosas que querrás tener mucho más a mano. Además, es un poco molesto tener que levantarse acoger las cosas, sobre todo cuando te encuentras en el medio de la fila deasientos y tienes que estorbar a otros pasajeros para hacerlo.
Para evitar todo esto, lomejor es llevar prendas – tanto pantalones como alguna chaqueta fina – conbolsillos. En ellos puedes meter unpequeño neceser, el móvil, un e-book,los auriculares o, incluso, una pequeña tableta electrónica, por nombraralgunas cosas.
9. Los niños también quieren ir cómodos
Embarcarte en un vuelo de larga distancia con unniño pequeño es un acto de absoluta valentía per se. Por lo tanto,no lo compliques aún más vistiendo al pequeño con ropas que le puedan molestar.Hacer algo así suele llevar al llanto, provocando que, tanto para ti como paralos pasajeros que se encuentren alrededor, el vuelo se convierta en unaexperiencia aún más larga y tediosa de lo que ya era en un principio.
Al igual que tú, un niño debe ir abrigado perocómodo. Las más aconsejables sonropas flexibles, suaves y fáciles de quitar en caso de que tengas que cambiarlaspor haberse manchado.
10. Y recuerda: el pijama no es la solución y el blanco no es tu color
Es cierto que en estos casoshay que subirse al avión con ropa cómoda, pero no es necesario llevar esto alextremo. No son tan pocos los pasajerosque deciden, sobre todo en vuelos nocturnos de larga distancia, embarcarvistiendo su pijama favorito. Es cierto que cada uno puede hacer lo quequiera, pero quizás sea un poco exagerado, y si esperabas conocer a alguieninteresante en ese vuelo, tus posibilidades quedan reducidas a la nada.
Otro consejo básico es que no vistas de blanco (salvo que lleves una prenda de repuesto). La razón es que en un viaje de larga distancia es muy probable que acabes manchándote la ropa con alguna comida o bebida. Las bandejas de comida del avión y el escaso espacio en el que tienes que dar cuenta de ella no ayudan para evitar que esto ocurra. Por lo tanto, el blanco no es tu amigo.
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