Algunos hoteles que admiten mascotas cobran un recargo si te alojas con tu animal de compañía. Puede tratarse de una tarifa fija por estancia, un precio por noche o incluso un recargo por el servicio de limpieza.
Algunos hoteles permiten llevar un animal gratis y empiezan a cobrar a partir del segundo.
Lo mejor es consultar la política de mascotas del hotel para evitar sorpresas.